La hermandad de Cigarreras, y en especial Nuestra Señora de la Esperanza, cuanta con un numeroso y valioso ajuar.

Destaca el antiguo manto de salida procesional de la Señora, realizado en el taller del colegio San Martín en la decáda de los 50. 

Un precioso manto del que destaca la profusión de dibujos y el ancla que se situa en el centro del manto y del que nacen el resto de bordados. 

Del amplio patrimonio con el que cuenta la hermandad de Las Aguas, una de las joyas es la corona de la Virgen de La Luz.

Realizada en 1945, es obra de Jesús Domínguez en metal dorado.

El autor se basó el estilo manierista para su realización, creando un bajo canasto con decoración vegetal. La ráfaga cuenta con un repujado un doble cordón en forma de luna en cuyo interior se despliega decoración de flores y acantos centrada por un querubín.

Se remata el conjunto con Cruz sobre el orbe y se enriquece con pedrería blanca y roja.

En la Semana Santa de 2015, la cofradía de Ecce Homo recuperó la escolta romana que acompañaba al titular de la cofradía hasta hace dos décadas. Este año, la continuará ampliando.

La hermandad ha estado estudiando diseños y datos, porque la intención es que los romanos se asemejen lo máximo posible a la historia.

 

La cofradía de Jesús Caído está inmersa en un nuevo paso de misterio para el Señor y este año se estrena la culminación del tallado.

En 2008 los hermanos aprobaron la adquisición de este nuevo paso de estilo barroco y canasto con curvas muy marcadas.

El trabajo de carpintería fue realizado por Jesús García Casa, en La Rambla, en Córdoba, mientras que la ejecución de la talla está siendo realizada por el Juan Carlos García, en San Fernando. 

La cofradía de Piedad cuenta con un amplio patrimonio. Y entre las joyas que conserva desde hace décadas, se encuentra una de las coronas procesionales de María Santísima de Las Lágrimas.

La corona, realizada en los años 40, fue realizada por Orfebrería Cordobesa sobre metal dorado.

El bajo del canasto de la corona está decorado con hojarasca que rodean unos cuadraditos de pedrería. 

El anagrama de María preside el óvalo central, ademas de altos imperiales con decoración vegental.

El palio de Nuestra Señora de la Soledad de la hermandad de Vera-Cruz luce desde la Semana Santa de 2015 la imagen en plata de la Pura y Limpia Inmaculada Concepción, obra de bulto redondo realizada en 1997 por el orfebre sevillano Jesús Domínguez Machuca.

La obra, donación de un hermano, lleva en su peana cuatro ángeles sosteniendo en sus manos algunos atributos de las Letanías lauretanas.

La hermandad del Prendimiento cuenta desde 2015 con un nuevo paso de misterio. Este año, estrenará la primera fase de tallado.

La corporación del Lunes Santo ha decidido vender el anterior, de la cofradía de Afligidos de San Fernando, para contar con el suyo propio y sumarlo a su patrimonio.

La obra es de Manuel Castillo, de Puerto Real, y se realizará en varias fases.

El Lunes Santo de 2015 la hermandad salió a la calle con el paso en fase de carpintería, estrenándose la talla a partir de 2016.

La archicofradía de La Palma está inmersa en el dorado del paso del Santísimo Cristo de la Misericordia, obra del desaparecido Antonio Martín. El paso está iluminado por seis candelabros de guardabrisas.

La ebanistería de Francisco Bailac y la iconografía menos es del imaginero gaditano Luis González Rey, además de los cuatro Evangelistas realizados por Francisco Buiza.

El paso está siendo dorado por fases, estrenando en 2013, realizado por los talleres sevillanos Abel & Justi.

 

Una de las grandes joyas de la cofradía de Humildad y Paciencia son el palio y el manto de Nuestra Señora de las Angustias.

El manto, al igual que el palio, se borda entre los años 1955 y 1959 en el taller del colegio San Martín, realizado a a juego con todo el conjunto en color, diseño y estilo de palio.

Sobre la tela se distribuyen todos los elementos bordados a partir de un eje central del que parten cientos de espirales con hojas de acanto, flores, pámpanos, laureles y cardos hasta los bordes, los cuales están recorridos por una cenefa de espirales.

El palio de María Santísima de la Caridad de la cofradía de Las Penas luce desde la Semana Santa 2015 la Gloria en el centro del mismo. Este año, además, se estrenarán los bordados de las caras interiores de las bambalinas. De esta forma, solo faltará el bordado del techo de palio para culminar los trabajos. 

Este Domingo de Ramos de 2016 la hermandad del Despojado es una de las que no debe perderse ver en la calle. Y el motivo no es otro que el estreno de la nueva imagen del misterio que está realizando el escultor Romero Zafra. Concretamente, se estrenará un sayón que portará la Cruz del Señor y que está previsto que procesione mirando hacia la espalda del paso. Sin embargo, este año, al estar el misterio incompleto, lo hará hacia delante. Todo ello, cuando el nuevo paso de la cofradía sigue en fase de talla, realizado en los talleres de Manuel Oliva de Chiclana.

Una señora, la cual no quiso dar su nombre, regaló el día 7 de septiembre de 1949, a D. Santiago Moreno Ruíz, una imagen deteriorada que veneraba en su oratorio particular como Nuestro Padre Jesús de las Penas. Dicha imagen fue restaurada por el escultor gaditano Miguel Láinez Capote y bendecida el 10 de abril de 1954, por el párroco de San Lorenzo, padre Francisco Jiménez-Alfaro y Gutiérrez. En torno a esta imagen se constituyó la Junta Pro-Cultos, fundándose la Cofradía de Nuestro Padre Jesús de las Penas el día 23 de noviembre de 1955, por Decreto del obispo Tomás Gutiérrez Díaz.

Al haber desaparecido en el saqueo inglés de 1596 los documentos de cofradía, no es posible saber con precisión la fecha de fundación de esta cofradía. Pero por las escrituras de adquisición de los terrenos para su capilla propia en la iglesia de San Francisco, así como de la capilla del Sagrario contigua, podemos asegurar sin ningún género de dudas que existía en 1566, año en el que se instala en Cádiz la comunidad franciscana.

El obispo de Cádiz, Lorenzo Armengual de la Mota, funda esta cofradía en 1726, cuyo misterio representaría la cuarta estación del Vía Crucis -el encuentro de Jesús con María en la calle de la Amargura- del cual era gran devoto. La establece en la entonces llamada iglesia de la ayuda del Pilar, hoy San Lorenzo en honor a su piadoso fundador.

En 1761 le son aprobadas nuevas reglas, realizando dos años más tarde, en 1763, su primera salida procesional, entonces en Domingo de Ramos. No será hasta 1937 cuando realice su estación de penitencia en Jueves Santo.

AMOR HERMOSO

En 1989, la imagen de la Virgen quedó en depósito en la parroquia de La Merced. Desde entonces, la Señora recibía culto en esta parroquia, mientras que cada 15 de agosto volvía a la iglesia de Santo Domingo para realizar desde ahí su salida procesional. En 2012 el Obispado de Cádiz y Ceuta aprobó el decreto para que pudiese volver junto a los titulares de su hermandad, la de Cigarreras.

En el Libro de Actas del Cabildo Municipal, correspondiente al año de 1799 aparecen copiadas íntegramente las Nuevas Reglas y Constituciones, aprobados por Fray Tomás del Valle, Obispo de Cádiz, el 1 de febrero de 1733. A finales de 1934, un grupo de devotos, formado en su mayor parte por jóvenes entusiastas, organizaron la cofradía, bajo el asesoramiento del Canónigo Pedro Jesús Bravo.

Los primeros estatutos de esta reorganización datan del 22 de enero de 1935.

El día 6 de julio de 1944, siendo obispo de la Diócesis Tomás Gutiérrez Díez, se erigió canónicamente en la parroquia de San José, eligiéndose en cabildo 10 días después la primera junta. Realiza su primera estación penitencial en la Semana Santa de 1945 con un único paso. Hasta 1974, excepto algunos años por circunstancias especiales, realizó su salida procesional desde la Iglesia de San José, en extramuros, recogiéndose en diversos templos del casco antiguo; en 1975 realizó su salida desde la Catedral y a partir de 1976 desde la iglesia conventual de Nuestra Señora del Carmen.

El 1 de diciembre de 1894, bajo la presidencia del sacerdote diocesano Cándido Picamill, asignado a la iglesia de San Agustín, un grupo devoto de diecinueve hermanos funda la Cofradía de la Buena Muerte para dar culto a la imagen del Santísimo Cristo que existía en dicho templo. El 15 de diciembre es nombrado hermano mayor Cayetano del Toro, alcalde de Cádiz.

Los repetidos incendios en el convento de Santo Domingo no permiten certificar con exactitud la fecha de fundación de esta corporación. Hay comentarios que la sitúan en el siglo XVII, si bien tiene más lógica que, a partir de 1701, fueran dueños de la capilla de la familia Olivares.

Sí se sabe a ciencia cierta que a finales del XVIII ya existía esta hermandad y que un siglo después se vio afectada por una de las épocas más duras para las cofradías de Cádiz. En 1912 se tomó la decisión de formar una junta que levantara la hermandad y ese mismo año desfiló en Semana Santa.

Su historia nace de la idea de crear una nueva cofradía, el domingo día 18 de Abril de 1660, donde 78 devotos, en su mayor parte, gente de la mar, muchos de ellos pertenecientes a la Armada y otros a la Casa de Contratación con las Indias, deciden solicitar la creación de la nueva Cofradía, estando a la cabeza de ellos Juan de Texada Carreño, Jerónimo Araujo, Simon de la Sierra Fonseca y Juan de Ochoa. Siendo solo 5 días después el 23 de abril en la localidad de Medina Sidonea, aprobados los Estatutos por decreto por el Ilmo. Obispo de Cádiz, D. Fernando de Quesada.

DESAMPARADOS

El 19 de Marzo de 1.986 un grupo de Devotos de Nuestra Señora de los Desamparados, comenzaron a rendirle Culto a la Virgen Maria en la mencionada advocación. Así el 8 de Mayo de 1.990 se llevo a cabo el primer Rosario de la Aurora en Honor y Gloria a Nuestra Señora de los Desamparados, hasta 1.995 que fue el primer año en que procesiono por las calles de la feligresía por la tarde.

La devoción de un niño, llamado Miguel de Omaña, hizo que sus padres encargaran un paso de misterio que daría nombre a esta hermandad. Fue tanto el paso del pueblo para verlo que tuvo que ser trasladado a la iglesia de Candelaria. A partir de este suceso se erige en cofradía hacia 1668, llegando a tener capilla propia. La doble tarea del culto y caridad de la cofradía continuaba con altibajos en el siglo XVIII.

Se cree, aunque no existen datos concretos, que se fundó a mediados del siglo XVII, apereciendo los primeros datos fechados en 1668. Primitivamente, se estableció en el oratorio de la casa de Beatas de la Orden Tercera, fundado en la calle San Pedro por doña Isabel de San José; pasó luego al Hospital de Mujeres.

Finalmente se ubicó en la iglesia de la Conversión de San Pablo en 1687.

En 1843 recibió el impulso y apoyo del Colegio de Médicos y Cirugía, siendo hermano mayor José Benjumeda. Ya en 1892 es distinguida con el título de Real por parte de la Reina Isabel II.

Las Congregaciones Marianas de la Compañía de Jesús se fundan en Cádiz en el siglo XVII, sin carácter procesional sino para realizar actividades catequéticas, practicar la caridad y realizar la adoración nocturna. En 1950, el director espiritual de las Congregaciones, el padre Augusto Muriel, padre jesuita, propone crear una sección de penitencia con el fin de dar culto público a María Santísima en su Soledad, que se consigue en 1953.

EL CARMEN

La Archicofradía de Nuestra Señora del Carmen se fundó el 17 de enero de 1638 en el Convento de Santo Domingo, a iniciativa de un grupo de devotos apoyados por el carmelita fray Nicolás Naranjos. El 15 de septiembre de 1763 el provincial de los carmelitas de Andalucía, fray José Velasco, concedió al prior de los dominicos la facultad de imponer el escapulario del Carmen, y el 25 de noviembre de 1776 el general de los carmelitas descalzos, fray Francisco de la Presentación, le concedió carta de hermandad.

El ROCÍO

La hermandad del Rocío de Cádiz tiene una historia relativamente reciente. De todas las manifestaciones que tienen lugar en la capital, quizás el Rocío nunca ha estado muy arraigada en siglos anteriores. Ha habido que esperar hasta el siglo XX para que la hermandad dé sus primeros pasos y se vaya haciendo fuerte. El año 1982, una fecha significada para la historia de

ESCLAVITUD

La Venerable e Inmemorial Esclavitud del Santísimo Sacramento y Archicofradía de las Benditas Ánimas del Purgatorio fueron fundadas en unión y hermandad en la Santa y Apostólica Iglesia Catedral de la muy noble, muy leal, y muy heroica ciudad de Cádiz, el año de 1.559, y agregada a la Archicofradía del Santísimo Sacramento establecida en la basílica del Príncipe de los Apóstoles en Roma, por gracia y concesión que hizo el Eminentísimo Monseñor Scipion, Cardenal burgense, del titulo de San Crisógono presbítero protector de dicha Archicofradía, en virtud de autorización que obtuvo del Santo P

En el año 1926, doña María Teresa de la Cruz Gurri, a instancia del párroco de San Lorenzo, José Malvares, que conocía de la devoción y fervor que profesaba a la imagen desde el año 1922 por favores recibidos del cielo por su intersección, le pidió cuidar del Santísimo Cristo y ser su camarista, una vez instalado en el nuevo emplazamiento en el retablo de la izquierda del crucero. “Aquí empezó mi trabajo por el Cristo”, decía doña Teresa.

Aunque sean parcos los detalles que poseemos sobre el origen de la cofradía, puede estimarse que resulta fundada por un grupo de cargadores de Indias de origen vizcaíno, si bien desconozcamos su fecha exacta de fundación, datando los últimos datos documentados del año 1621.

Se funda en el convento del Carmen, rindiendo culto a una Virgen de esa iglesia. La imagen del Señor se realiza gracias a la entrega de una viga del templo carmelitano a Miguel Láinez Capote.

Tras una crisis a finales de los años 40, un grupo de estudiantes universitarios retoma el pulso y relanza la hermandad. La misma se establece en el Colegio Mayor Beato Diego, realizando obras para convertir en capilla el garaje del mencionado centro.

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