Al fin llegó el 23 de marzo. La fecha más ansiada por los cofrades desde hace menos de un año. El día que aunque, de Vísperas, comienza una nueva Semana Santa que abrirá, oficialmente, la hermandad de La Paz este domigo, Domingo de Ramos.

Pero desde 2015, Servitas se adelante y toma éste Viernes de Dolores para celebrar la fiesta de Santa María al pie de la Cruz, el antiguo Viernes de Dolores. Nuestra Señora de los Dolores Coronada espera en el iglesia de San Lorenzo para salir a la calle a las 19 horas.

"No busquéis entre los muertos al que está vivo". Así anuncia en Ángel a las mujeres en el Evangelio la resurrección de Jesús. Y es que al tercer día volvió a a vida. Al tercer día cumplió su palabra. Al tercer día regresó para darnos a todos vida eterna.

Y en la Semana Santa son 7 los días que pasan desde su entrada Triunfal en Jerusalén hasta su Resurrección. Una Semana de pura Pasión, de puro sentimiento y de emoción.

La Semana Santa no se acaba hasta el Domingo de Resurrección. Aunque ya es Pascua y celebramos la Gloria, este día se engloba dentro de la Semana de Pasión.

A las 12 del mediodía, el obispo de Cádiz, Rafael Zornoza, preside el Pontifical de Resurrección en la Catedral al que están invitadas todas las cofradías de la ciudad y, por supuesto, todos los gaditanos.

Pero hasta por la tarde no saldrá la procesión que escenifica el día.

Dicen muchos que son los siete días que más rápidos pasan en el año. La semana más efímera. La que se va en un abrir y cerrar de ojos. La que nunca quieres que se acabe.

Pero se acabó. Y se nos fue otra Semana Santa en donde la meteorología, por fin, ha dejado disfrutar de todos los desfiles procesionales. 

Sólo la presencia del Levante los primeros días causó algún cambio en los itinerarios pero, aún así, todas las cofradías pudieron hacer sin incidencias sus estaciones de penitencia.

En la jornada del Sábado Santo, donde se espera que el Hijo de Dios cumpla su Palabra y resucite entre los muertos, es el día que Cádiz sale a celebrar su entierro.

Un entierro centenario, 425 años en concreto, que forma parte de la historia de la ciudad la cofradía de la Soledad y Santo Entierro de Nuestro Señor.

La resaca de la noche del Jueves Santo y la Madrugada no se notaba en las calles. Desde muy temprano los templos abrían sus puertas para recibir a propios y extraños en una mañana muy calurosa. 

Pero había cuatro focos que llamaban la atención en esta jornada: Santa María, La Merced, San Agustín y Santiago. En todos se preparaban las hermandades para realizar su estación de penitencia en el día en que muere el Hijo de Dios. 

A las 3 de la tarde el cielo se desquebrajó. El sol se ocultó tras la luna y el tierra tembló. Dios mostraba así su dolor ante la muerte de su Hijo en el calvario.

No hay liturgia. Jesús ha muerto. Las cruces estarán veladas hasta la la Vigilia Pascual.

Es día de luto. De recogimiento. Y así lo demostrarán las cuatro cofradías que recorrerán las calles de Cádiz en esta tarde del Viernes Santo y en la Madrugada del Sábado Santo.

El día del Amor Fraterno. El día que se instauró el Milagro de la Eucaristía. Jueves Santo. El día por excelencia de la Semana Santa. 

Y eso se notaba en la ciudad desde primera hora de la mañana. Los templos llenos para visitar los Monumentos y los pasos que aún estaban montados o que saldrían en la tarde del Jueves Santo, la Madrugada o el Viernes Santo. 

El bullicio era constante en las iglesias, con devotos y curiosos admirando el maravilloso patrimonio gaditano que guardan las cofradías

Todo comienza a consumarse. Y tras prenderlo entre olivos, Jesús es llevado ante el Sanedrín para ser juzgado y condenado. La Pasión con letras mayúscula que en Cádiz se viste en la jornada de Jueves Santos en una malgama de sentimientos que se alargan hasta la madrugada.

Y la jornada empieza pronto. En Santa María. Con el encuentro con el Regidor Perpetuo y el cante de saetas para rezarle al Nazareno. Muchas serán las que se canten, y otras muchas las que se recen desde el corazón. Porque Él es el protector de una ciudad que nunca lo olvida a pesar del tiempo. 

Páginas