Ladrillos puestos con alma para el tener el teatro perfecto

Agrupación: 
Año: 
Fecha: 
13/02/2015

La comparsa ‘La construcción’ de José Luis Bustelo se presenta como un grupo de trabajadores que levantan el Gran Teatro Falla tras el incendio del Gran Teatro. Un trabajo que ellos van contando, un teatro que toma forma y vida.

 

Los pasodobles, el primero dedicado a su hija, que le conquistaron el corazón desde el primer momento. Una hija de la que no han podido disfrutar por las prisas de la vida, pero lo es todo para él. Preciosa letra, y, sobre todo, preciosa música.

El segundo, que ya escuchamos en Cuartos de Final, al pasodoble. Hacen “el plano de un pasodoble”. La estructura, los pilares que la fundan, bombo y caja, tenores y segunda y las guitarras. El plano se convirtió “la partitura”. Preciosa de nuevo la letra de este pasodoble. Acertadísimo José Luis Bustelo en su composición y desarrollo.

 

Los cuplés, el primero a su mujer que está “enganchada” a las tablets y a los smartphones. No tiene huella para el DNI.  Y tiene tanto “arte” con el dedo, que cuando fríe pescado, las toca y le da la vuelta a las acedías.

En el segundo, que también lo hemos escuchado, hablan de Ramón, el almacenero de debajo de su casa. Y le han puesto un “chino” al lado, y el oriental le dice a Ramón “que cierre ya, fatiga”.

 

El popurrí, planta por planta del Gran Teatro Falla. Desde sus cimientos, al patio de butacas como “un patio de vecinos”. Entre música elegante, flamenco… la mejor resonancia que da este cajón. Un piso más, los palcos principales, con el palco municipal. Más mezcla con arena de La Caleta para seguir con las barandas de pecho palomo, como los balcones de esta ciudad. Y a acabar la obra, “a dos pasitos del paraíso”.

La comparsa ‘La construcción’ de José Luis Bustelo se presenta como un grupo de trabajadores que levantan el Gran Teatro Falla tras el incendio del Gran Teatro. Un trabajo que ellos van contando, un teatro que toma forma y vida.

 

Los pasodobles, el primero dedicado a su hija, que le conquistaron el corazón desde el primer momento. Una hija de la que no han podido disfrutar por las prisas de la vida, pero lo es todo para él. Preciosa letra, y, sobre todo, preciosa música.

El segundo, que ya escuchamos en Cuartos de Final, al pasodoble. Hacen “el plano de un pasodoble”. La estructura, los pilares que la fundan, bombo y caja, tenores y segunda y las guitarras. El plano se convirtió “la partitura”. Preciosa de nuevo la letra de este pasodoble. Acertadísimo José Luis Bustelo en su composición y desarrollo.

 

Los cuplés, el primero a su mujer que está “enganchada” a las tablets y a los smartphones. No tiene huella para el DNI.  Y tiene tanto “arte” con el dedo, que cuando fríe pescado, las toca y le da la vuelta a las acedías.

En el segundo, que también lo hemos escuchado, hablan de Ramón, el almacenero de debajo de su casa. Y le han puesto un “chino” al lado, y el oriental le dice a Ramón “que cierre ya, fatiga”.

 

El popurrí, planta por planta del Gran Teatro Falla. Desde sus cimientos, al patio de butacas como “un patio de vecinos”. Entre música elegante, flamenco… la mejor resonancia que da este cajón. Un piso más, los palcos principales, con el palco municipal. Más mezcla con arena de La Caleta para seguir con las barandas de pecho palomo, como los balcones de esta ciudad. Y a acabar la obra, “a dos pasitos del paraíso”.

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