Una vida sin frenos

Año: 
Fecha: 
25/01/2020

Cierra la sexta sesión de la fase clasificatoria de adultos del Concurso Oficial de Agrupaciones del Carnaval de Cádiz, la comparsa El cascarrabias, Cuentos de carnaval, que llega desde el municipio gaditano de Sanlúcar de Barrameda. El pasado año concursaron como El hombre del saco. Se presentan al compás del tic-tac del reloj del veneno. Una vida que pasa sin frenos y no se para jamás.

El primer pasodoble un canto a las coplas del Falla y la fase de clasificatorias. Critican la opinión de algunos que opinan que esta fase del concurso debería de ser de otra manera. Opinan que el Falla siempre abrió sus puertas al que viene de afuera y a su carnaval. El segundo a los años 60, cuando de Cádiz tuvo que emigrar. En Cataluña le recibieron con agrado. Ahora por culpa de los políticos sus hijos ni se hablan. Estos emigrantes quieren a esa tierra que le acogió como al Cádiz que les parió.

El primer cuplé a los comentarios que hace algunos por las redes sociales de las agrupaciones que participan en el concurso. El segundo a su niño que se pasa las horas con el móvil y los juegos. Hablan del niño del tambor, que a todos les encanta, menos a sus vecinos.

Terminan su actuación con el popurrí. Comienzan contando cómo se convirtieron en unos cascarrabias del carnaval. Recuerdo para el pasado del concurso, que está repleto de coplas eternas, igual que ese grito de María de la Hierbabuena. Hay que aprender del pasado y asumir los errores, para mejorar el presente en el que vivimos. Lamentan que hay aficiones fanáticas que sólo vienen a escuchar al dios que vienen a aclamar. De la pureza de la cantera, el carnaval renacerá. Un gaditano prefiere dejarse la vida caminito del Falla, en recuerdo a Juan Carlos Aragón. “Creo en la vida eterna de los carnavales”. 

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