"Es una pena que por el fanatismo se cante a un patio de butacas vacío"

La chirigota 'Estamos en casa' ha demostado que 'No  me ralles' no fue una casualidad. Un repertorio bien preparado y trabajo que ha sabido conectar con el público, aunque solo a partir de los cuplés. Cuando levantó el telón, apenas había público en le Gran Teatro Falla. "Es una lacra tanto fanatismo en el Carnaval, y eso hace mucho daño. El patio de butacas estaba vació, y solo nos han escuchado en la última parte del repertorio. En el puesto que nos ha tocado cantar ha sido complicado, pero estamos contentos con el trabajo realizado".


Un salón muy bien amueblabdo

La chirigota de Sevilla ha dejado los coches aparcados –el pasado año fueron ‘No me ralles’, y escenifican un salón de cualquier casa: el reloj de cuco, la televisión, los sofás, el loro en una jaula, las cortinas… un tipo muy conseguido, por eso ‘Estamos en casa’.

El primer pasodoble, de presentación y piropo a Cádiz relacionando con su tipo. Están en un casa que “está muy cerca de Paraíso”. El segundo, sobre el Carnaval de Cádiz, el Concurso, y que las nuevas tecnologías han matado la magia del Concurso “porque la gente puede ver la actuación a los cinco minutos”.

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