Francisco Sibón

Francisco Sibón es un veterano en el Carnaval, y sobre todo, en esta chirigota. Lleva más de dos décadas con el grupo y sabe cómo es este Concurso, "muy largo. Y es un concurso de letras, que a muchos eso se les olvida, y hay que venir a luchar. Y en esa lucha siempre estamos el mismo grupo, donde entra y sale gente cada año. Por eso no me sorprende que en semifinales vengan todos los grupos a darlo todo. Nosotros hemos disfrutado y hemos hecho disfrutar".


Lo 'vintage' viene fuerte

Los rumberos del Selu escoden tras el telón a este grupo aún anclado en los años setenta, con pantalones de campanas, melenas, camisas con chorreras. Esta vez sí funciona el órgano que lleva José Luis García Cossío. El primer pasodoble está dedicado a "la Pepi, y lleva por título 'Pepiwoman'. Un piropo a la mujer que le conquistó "con un guiño, y que resultó ser un tic nervioso", y "le quita las ganas de desayunar, de comer y de merendar, y por la noche no duerme porque tiene hambre". Una mujer que, al final, no es su mujer, sino su quería.


José María Acosta

Este rumbero, convertido circunstancialmente en un cuplé en el abogado Rodríguez Menéndez, está contento “como siempre cuanto terminamos de actuar, a pesar de que hemos notado al público muy frío, o se han asustado al ver a Rodríguez Menéndez, comenta José María Acosta entre risas. Ellos han mejorado el repertorio –de letras- en esta fase, pero cree que en “preliminares se tira repertorio, y siempre se viene de menos a más. En semifinales, si pasamos, esperamos traer mejores cosas, y si a nosotros nos gusta, creemos que al público también le va a gustar.


El Selu comieza a cantar sus primeros éxitos

Con una perfecta coreografía propia de la que incita la rumba catalana, estos amigos de ‘Los chunguitos’, ‘Los requiebros’ o ‘Azúcar Moreno’, aparecen elegantes con sus chaquetas adamascadas, pero sus discos ya solo sirven para asuntar a los palomos. La primera canción, titulada Qué me quitan lo bailao, explican que de pequeño estaba un poco “desviado”, pero menos mal que se enderezó “porque si no hubiera acabado como político de Marbella”.


Pantalones de campanas y camisas con chorreras con mucho gusto

Eran la agrupación esperada de la noche. Y no defraudó. La chirigota del Selu se presenta de un grupo de rumberos de los años sesenta. Camisas con chorreras, chaquetas de tela de damasco, pantalones e campanas y grandes melenas. Ellos son de la época de los guateques, que cantaron junto a Los Chichos, Los Manolos,Azúcar Moreno, "que se han separado, pero porque el azúcar se disuelve", pero a ellos lo han dejado en la gasolinera. El primer pasodoble, o la canción, está dedicada a una mujer que se ha hecho de la nada "sin ambiciones".

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