Cautivo en la noche de la Pasión

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El Medinaceli ha iniciado su Estación de Penitencia desde la calle inaugurada con su nombre en este Jueves Santo
Cofradia: 
Procesiona el: 
Año: 
2015
Fecha: 
Viernes, 3 abril, 2015 - 01:45

El Cristo de Medinaceli avanzaba por las calles de Cádiz en la noche del Jueves Santo tras unos años de distintos cambios de horario, con la que la hermandad ha intentado encontrar un equilibrio de tiempo entre  la víspera y la ‘Madrugá’.

Un camino que iniciaba pasadas las diez de la noche desde la parroquia de Santa Cruz. Antes, en el interior de la iglesia, la cofradía se organizaba antes de realizar la estación de penitencia en la Catedral de Cádiz.

El vicario de Santa Cruz, el padre Servando Rojas, rezaba el rosario mientras que los hermanos y devotos de la penitencia se formaban en las naves de la antigua Catedral de Cádiz.

Tras el rezo, el hermano mayor, Ismael Pampará dio las últimas indicaciones antes de abrir las puertas del templo, no sin antes recordando la convocatoria del próximo cabildo de elecciones en el mes de junio, pidiendo la participación a todos los hermanos.

 

Puntual, a las 22.15 horas, se abrían las puertas de Santa Cruz colocándose la Cruz de guía en una plaza de Fray Félix abarrotada. El cortejo, que lucía cíngulos nuevos, así como los faroles de sección restaurados, comenzaba así a andar por la nueva calle Jesús de Medinaceli, inaugurada en la mañana del Jueves Santo por la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez.

Tras los tramos de hermanos con hábitos, antes de que el reloj marcase las diez y media de la noche salía del templo la imagen de Jesús de Medinaceli sobre su paso de plata con los respiraderos y las jarras de plata restauradas, haciéndose el silencio en la calle.

El Cautivo, en esta ocasión, lucía sobre un monte de claveles morados, sustituyendo los tradicionales rojos. La junta de gobierno utiliza así el mismo exorno que utiliza en los cultos cuaresmales en honor del Señor.

José Luis Pájaro ordenaba los primeros pasos de la cuadrilla de hermanos hacia la plaza de Fray Félix.

A continuación, los devotos de María Santísima de las Trinidad mientras que la cuadrilla dirigida por Manuel Ruiz Gené esperaba en el interior el momento de la salida a la calle.

Ni 30 minutos después, el palio sobrepasaba el dintel de la iglesia de Santa Cruz, exornado con orquídeas. María Santísima de las Trinidad que vuelve a procesionar junto a la imagen de San Juan Evangelista, que lucía una túnica restaurada por Ramón Fernández.

El Medinaceli se adentraba en Cádiz desde el Pópulo en una noche cuya oscuridad augura la madrugada más larga, y trágica, en el mayor acto de entrega del Hijo de Dios.

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