El Milagro se produce un año más desde Santo Domingo

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La hermandad de la Sagrada Cena dispone un cortejo con muchos jóvenes
Cofradia: 
Procesiona el: 
Año: 
2015
Fecha: 
Domingo, 29 marzo, 2015 - 18:00

El patio del convento de Santo Domingo ofrecía este Domingo de Ramos una luz especial al interior de la iglesia.

En él, esperaban ansiosos los hermanos de la Sagrada Cena su momento para acompañar a Jesús en el Milagro de la Sagrada Cena.

Hermanos, muchos de muy corta edad, que, sin duda, son el futuro de esta corporación.

 

Con prisas, pero con orden, los tramos tomaban asiento en los bancos de la iglesia de San Domingo mientras que el prior del convento, el padre Pascual Saturio, tomaba la palabra y guiaba a los hermanos de la Sagrada Cena en esta nueva salida procesional.

 

A continuación el hermano mayor, José María Caro, era el que se dirigía a los devotos de la cofradía, teniendo un recuerdo especial al que fuera hermano mayor, Manuel Lizano, y al recordado Allely.

 

Marcaba ya el reloj las cinco y media de la tarde cuando el mayordomo hizo entrega al fiscal de la cofradía y las puertas de Santo Domingo se abrieron, descubriendo una calle Compás de Santo Domingo llena de público, deseosa de ver un año más como Jesús convierte el Pan y el Vino en su Cuerpo y en su Sangre.

 

El sonido del muñidor delante de la Cruz de guía iba abriendo paso al nutrido cortejo mientras que la cuadrilla de cargadores escuchaba atenta las palabras de su capataz, Antonio de la Jara, que se estrena este 2015 como capataz de este misterio.

 

Aplausos de esta cuadrilla que a las seis menos vente ya se preparaba para hacer la maniobra de salida mientras que el cuerpo de servidores de paso se asomaba a la puerta de la iglesia de Santo Domingo.

 

A las seis memos cuarto la banda de cornetas y tambores Gran Poder de Coria del Río interpretaba la marcha real mientras el paso del Señor salía a la calle y mostraba su belleza. Y es que el paso avanza poco a poco en el dorado del paso y que presenta nuevos detalles como el bordado del mantel, en el frontal de la mesa.

 

Un andar hacia la puerta que se iniciaba después de que Juan Antonio Verdía, hijo de uno de los refundadores de esta hermandad, ordenase la primera levantá en el interior del templo.

 

Pocos minutos después comenzaba a andar el paso de misterio por Compás de Santo Domingo al son de la marcha de Dios interpretado con cornetas y tambores, también una novedad para esta hermandad acostumbrada a la agrupación musical.

 

Dos velas encendidas en dos faroles en la puerta de Santo Domingo recuerdan la ausencia del Señor en la iglesia de Santo Domingo, donde lo aguardan María Santísima Reina de Todos los Santos y nuestra madre, la Virgen del Rosario, patrona de Cádiz.

 

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