La primera Madrugada sin Manolo

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Cofradia: 
Fecha: 
Viernes, 18 abril, 2014 - 00:00

El recuerdo ha sido constante en la salida procesional de la cofradía del Perdón en la Madrugada de Viernes Santo de 2014. La memoria de una persona que lo doy todo por el Santísimo Cristo del Perdón y María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos. Alguien que lo dio todo a la corporación de su vida. Manolo Garrido y Perdón son uno, y lo serán para siempre.

Ya el pasado año se vivió una Semana de Pasión triste, aunque con la alegría de que aún estaba entre sus hermanos. Pero la enfermedad pudo con él, y Manolo Garrido se fue el pasado año rodeado de todas aquellas personas que lo quisieron, que compartieron con un él una cerveza en la calle Ruiz de Bustamante, o le confiaron sus problemas en Santa Cruz. 

Por eso la salida procesional de esta Madrugada ha sido tan especial y llena de emoción. 

En el interior de la Catedral Vieja, todos los hermanos que llegaba para hacer su estación de penitencia no podían evitar recordarlo. Y en especial su hijo Manolo, y su mujer, Pepi, que tantas horas, como su marido, han dedicado a la cofradía. 

La memoria de Manolo Garrido también ha sido recordada por su actual hermano mayor, Francisco Gallardo, antes de la salida procesional a las 3 de la madrugada, manteniendo la tradición de la cofradía, a pesar de encontrarse ya poco público a esa hora en las calles de la ciudad, no en cambio en la plaza de Fray Félix.

Los primeros tramos de hermanos se dispusieron en la plaza de camino al Campo del Sur donde el frío comenzaba a ser protagonista.

Veinte minutos después el capataz del paso de misterio, Adolfo Morera, marcaba los primeros pasos de la cuadrilla para llevar el paso hasta la puerta. Y sonó la marcha real. Un paso exornado con rosas rojas, esparragueras y siemprevivas, y acompañado musicalmente por la agrupación musical Ecce Mater.

Y comenzó el paso de la cofradía a la Catedral mientras que se disponían en la plaza Fray Félix los hermanos que acompañaban a María Santisima, con la túnica y el antifaz blanco, y la capa azul.

Apenas unas secciones antecedían al paso dirigido por Manuel García Requejo, que dirigió el paso de palio hacia la puerta de Santa Cruz cuando ya el reloj se acercaba a las 4 de la madrugada.

Y llegó el instante en el que María Santísima del Rosario se encontraba un año más de Cádiz en su palio exornado de flores por Jesús Garrido.

Acompañado por la banda de música de Chiclanas también dirigió sus pasos hacia el Campo del Sur, donde los curiosos esperaban ansiosos la llegada.

Como multitudinaria fue la recogida de esta cofradía ya a primeras horas del día. 

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