Madre e Hijo en la calle de su gaditana calle de la Amargura

Afligidos_1-2014
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Cofradia: 
Fecha: 
Jueves, 17 abril, 2014 - 00:00

Desde la parroquia de San Lorenzo ha salido en esta tarde del Jueves Santo uno de los grandes misterios de la Semana Santa de Cadiz. Nuestro Padre Jesús de los Afligidos y María Santísima de los Desconsuelos volverán a tomar las calles de Cádiz para convertirse en su calle de las Amargura.  

Una cofradía con sabor añejo, clásico, a romántico… de ahí que la cofradía haya querido recuperar en esta Semana Santa de 2014 cómo procesionaba hace 100 años el Señor con la cruz con la orfebrería en las cantoneras, realizadas por Orfebrería Sanlúcar.Como antigüedad suman ya algunos hermanos de la cofradía, como Antonio Oliva, que este año ha recibido un homenaje por parte de la cofradía.

Tras el rezo del rosario en el interior del templo de la calle Sagasta, y las palabras del director espiritual de la cofradía, el padre Jesús García Cornejo, se abrió el cortejo de la cofradía por las bocinas, el muñidor –que estrenaba el rotón, realizado por María de los Ángeles Cruz,  y dos hermanos vestidos a la Federica con el escudo de la hermandad y, a continuación, la grandiosa Cruz de guía seguido por un nutrido grupo de paveros.

En el cortejo, el nuevo guión de la hermandad realizado por Juan Carlos Romero, bajo el diseño de Jesús Guerrero. También se ha estrenado la bandera institucional con el escudo fundacional. De nuevo, la espada y el cirio custodiaban el Simpecado de la Virgen y, tras él, el cirio de honor y la antepresidencia.

Tras los servidores de paso –que el pertiguero portado el pertigón con el plateado restaurado-, de nuevo la representación de las tres gracias, la Fe, la Esperanza y la Caridad.

El paso, obra de Castillo Lastrucci, y restaurado hace apenas dos años por Ars Nova, estaba exornado este Jueves Santo con rosas rojas, hojas de helechos y espinos.

Y sobre las andas, las imágenes de Peter Sterling, vestidas por Juan Carlos Romero; la Verónica, que lucía un paño realizado por el padre José Carlos Mellado, predicador del triduo cuaresmal este año. Además, el Señor lucía las potencias restauradas, haciendo aún más gradioso el misterio rico en bordados, como la túnica de cola del Señor de los Afligidos, la saya y manto de María Santísima del los Desconsuelos, y también las imágenes secundarias, como la ropa de San Juan, las Marías y el propio Simón de Cirene.

Así, en poco más de veinte minutos, el cortejo ya discurría por una calle Hospital de Mujeres llena de público acompañado por la banda de música Pedro Álvarez Hidalgo de Puerto Real, buscando la plaza de las Flores y la Catedral para realizar su estación de penitencia. 

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