Agua en Marte

 Investigadores de la Universidad de Brown han completado un nuevo análisis de un antiguo sistema de lagos marcianos --en el cráter Jezero, cerca del ecuador del planeta-- que ha revelado que la avalancha de agua que llenaba este lugar fue uno de los, al menos, dos períodos existentes de actividad de agua en la región circundante.

   "Podemos decir que éste lugar estuvo expuesto a, al menos, dos períodos de actividad relacionada con el agua en la historia de Marte", ha explicado el responsable del trabajo, que ha sido publicado en 'Journal of Geophysical Research', Tim Goudge.

   El antiguo lago en el cráter Jezero se identificó por primera vez en 2005. Concretamente, se hallaron dos canales en los lados norte y oeste del cráter, que parecen haber suministrado agua a la región. Cuando el agua sobrepasaba las paredes de cráter en el lado sur, fluía a través de un tercer canal grande. Según han detallado los expertos, no está claro cuánto tiempo se mantuvo activo este sistema, pero parece que se secó hace alrededor de entre 3.500 y 3.800 millones de años.

   Cada uno de los canales de entrada del cráter tiene un delta formado por los sedimentos transportados por el agua y depositados en el lago. En 2008, Bethany Ehlmann, un ex estudiante de Brown, mostró que esos depósitos estaban llenos de minerales de arcilla, una clara señal de que estaban alterados por el agua.

   Sin embargo, la cuestión de cómo se formaron exactamente esos minerales se mantuvo abierta y es la que ha llevado a Goudge y a sus colegas a comenzar el nuevo estudio.

 

EL ESTUDIO

  

Para ello, Goudge reunió imágenes orbitales de alta resolución del instrumento CTX de la NASA, y los combinó con datos del Espectrómetro de Imágenes de Reconocimiento Compacto para Marte (CRISM) a bordo del Orbitador de Reconocimiento de Marte de la NASA. Usar estas dos fuentes permitió al equipo de científicos armar un mapa geológico y mineralógico detallado de todo el sistema de lagos en esta zona del planeta rojo.

   El mapa mostró que cada uno de los depósitos tiene su propia firma mineral distinta que coincide con la firma de la cuenca de la que era originario. "Esa es una buena indicación de que los minerales se formaron en la cuenca y luego fueron transportados al lago", ha apuntado Goudge.

   Parece que el periodo de formación de los minerales está muy separado en el tiempo de su transporte. La cartografía de la cuenca mostró una capa más joven de roca que se encuentra en la parte superior de los minerales hidratados. Los canales de entrada del cráter cortan a través de esa capa de roca más joven. Eso significa que el agua que esculpió los canales flutço bien después de la capa de mineral que había formado.

   "Lo que esto implica es que, en realidad, hubo dos períodos de actividad relacionada con el agua. El episodio anterior formó los minerales de alteración en la cuenca y, a continuación, el agua transportó los minerales al lago. En este sitio, los dos acontecimientos no parecen haber tenido relación", ha señalado el experto.

 

EL AGUA EN MARTE

  

Ese hallazgo podría arrojar luz sobre la historia del agua en el Marte primitivo. Está claro que Marte alguna vez fue mucho más húmedo de lo que es ahora, pero no está claro que el clima marciano fuera lo suficientemente caliente para mantener el agua líquida en la superficie durante largos períodos.

   Algunos investigadores han sugerido que si el clima marciano temprano era frío, la alteración química en Marte pudo ser impulsada, en gran parte, por el agua se filtró en la corteza bajo la superficie más caliente. Ese período de actividad del subsuelo fue seguido poco tiempo después por pulsos de agua en la superficie --cuyo origen pudo ser el deshielo o las lluvias-- durante los períodos transitorios de temperaturas cálidas. Esa segunda ronda de eventos fue en gran parte responsable de la erosión en la superficie.

   "Los eventos en Jezero parecen ser consistentes con esa idea", han dicho los resposables del trabajo. El hecho de que el cráter Jezero registre la historia de dos eventos separados de agua hace que sea un objetivo interesante para futuros estudios.

   De hecho, Jezero es alto en la lista de posibles lugares de aterrizaje para el nuevo rover de la NASA, previsto para 2020

publicidad