Cosas de Cádiz
Manolo Sánchez

El bronce de Lascuta

La excepcional tablilla romana hallada en Alcalá de los Gazules se encuentra actualmente expuesta en el Louvre de París, ya que recoge la que puede ser la inscripción más antigua en latín de toda la Península Ibérica
Manolo Sánchez
26/04/2019
Cádiz

A mediados del Siglo XIX, en unas excavaciones en Alcalá de los Gazules se encontró una tablilla de bronce con una inscripción latina. Hay quien dice que fueron unos obreros en un paraje cercano al pueblo, otro opinan de forma más certera que fue en la propia iglesia de Alcalá. La cosa es que el descubrimiento no tuvo mas trascendencia para la localidad que los ingresos que obtuvo la iglesia y los obreros por la venta de dicho bronce a un ingeniero polaco de nombre Ladislao Zaleski. Éste, que si entendió la trascendencia del hallazgo, a su vez lo “donó” al Museo del Louvre en Paris.

Y si el Louvre lo alberga será por algo. Y es que dicha tablilla recoge la que puede ser la inscripción más antigua en latín de toda la Península Ibérica. Concretamente, la tablilla es una declaración hecha por Lucio Emilio Paulo, uno de los grandes generales romanos, sobre los habitantes de la Torre Lascutana, una población que estaría- si no debajo- cerca de lo que hoy es Alcalá de los Gazules. En ella se declara a estos habitantes libres del yugo de la ciudad de la que dependían, ya que eran esclavos de los hastenses (lo que en su día fue Asta Regía y que hoy es el yacimiento sin explorar mas importante de la provincia) y poseedores de las tierras que habitaban.

El texto se enmarca en el fin de la segunda guerra púnica, guerra que la Baetica vivió de cerca. En ella, la mayoría de poblaciones se resistieron al nuevo poder emergente romano aferrándose a su identidad cartaginesa a excepción de localidades como Lascuta o Gades, que cerró sus puertas a Magón y se declaró aliada de Roma.

Esto le valió el reconocimiento de Roma, cosa que la gran urbe jamás olvidó, y les concedió su libertad, independencia y tenencia de tierras, para pasar a ser estipendiarios de Roma. Este decreto se fecha en el campamento romano el 19 de Enero del 188 a.C.

Habrá que entender que en aquella zona hubo una población lo suficientemente importante como para que Roma se parase a pensar en ella. Alcalá de los Gazules.. un enclave mágico, romano, tartésico… todo está por descubrir.


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