Cosas de Cádiz
Manolo Sánchez

“Los libros del Vigía”

En los fondos que posee la Biblioteca Unicaja de Temas Gaditanos “Juvencio Maeztu” se encuentran una serie de libros llenos de anotaciones, que no están escritos por ningún historiador, y sin embargo guardan la mayor cantidad de datos sobre Cádiz
Manolo Sánchez
7/12/2018
Cádiz

En los fondos que posee la Biblioteca Unicaja de Temas Gaditanos “Juvencio Maeztu” se encuentran una serie de libros llenos de anotaciones sobre Cádiz. No están escritos por ningún erudito, historiador o prócer de la ciudad. Sin embargo esa compilación de libros guardan la mayor cantidad de datos que existen para hacer una panorámica general milimétrica de cómo fue un puerto, una ciudad y una época.

En una época en la que se ponían de moda las torres miradores para controlar el puerto y así poder especular con las mercancías, la ciudad de Cádiz tenía un vigía propio (realmente era un notario de la corona) que se dedicó durante muchos años a anotar, diaria o semanalmente, desde su torre todos los datos que divisaba. Tuvo diversas localizaciones, desde la casa del padre Calderón en el barrio de Santa María hasta la conocida Torre Tavira

Son un registro de toda la actividad del puerto de la ciudad de Cádiz desde 1798 hasta 1852. Todos los barcos que entraban o salían, sus sobrenombres y el tipo de embarcación, sus capitanes, la mercancía, los vientos, las mareas… y sus destinos o procedencia, desde Londres, Nueva York, Hamburgo, Vera Cruz, Montevideo, La Habana, Buenos Aires, Genova, Marsella, Lima, California, Constantinopla…

Curiosamente el investigador Mario Trujillo Bolio hace un estudio (a la inversa) de lo que llegaba al puerto de Vera Cruz procedente de Cádiz.

Hay que entender que tamaña cantidad de datos destapan una época de incesante comercio en el que Cádiz tenía diariamente una representación mundial tan extensa que hizo que se ganase a pulso su fama de cosmopolita. Pero lo mas gracioso es que la época que se recoge en los libros del Vigía no se corresponde con la de más auge: los tiempos de la Casa de Contratación. Imaginarse el trasiego que habría en la ciudad en esta época aún se nos escapa a la imaginación.

Solo nos ha llegado el nombre de uno de ellos: Manuel Danio Granados. Dejó para la ciudad de Cádiz en 1702 “el diario puntual y cierto de las operaciones de la Armada enemiga” en plena guerra de sucesión.

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