Gente de Cádiz
Manoli Lemos

Día de las Personas sin Techo

Resulta denigrante, injusto e indigno que haya personas en España, más de 30.000, y en Cádiz capital más de 150, que duerman, vivan y mueran en la calle
Manoli Lemos
29/11/2014
Cádiz

Estas personas sin techo tienen su dignidad por los suelos, sus sentimientos humillados y sus necesidades básicas no las tengan cubiertas.

No es justo, amigos míos, que haya tres millones y medio de viviendas deshabitadas, mientras que la gente se esté muriendo cada día por vivir en la calle. En Cádiz hace pocas semanas, fueron dos personas las que fallecían en la calle, después de llevar mucho tiempo viviendo y durmiendo en ella.

Que se desahucie a personas que lo único que tienen en la vida es la casa en la que viven, que pierdan el dinero que han dado, personas que no tienen ninguna otra cosa en la vida  y que terminan con el tiempo viviendo y mendigando por las calles.

Nos podría pasar a cualquiera de nosotros. Nos podríamos quedarnos sin trabajo, e ir perdiendo lo poco o mucho que tenemos hasta llegar a la calle y sentirnos invisibles de todo y de todos.

Es escalofriante también, que en el 2013 un 3,3% de personas en nuestro país estén viviendo en situación de hacinamiento.

Por eso, vaya nuestra reflexión el día que estamos conmemorando este domingo el "Día Internacional de las Personas sin Techo", cuyo lema es: " Por una Vivienda Digna y Adecuada. Nadie sin Hogar ". Son Derechos, no son regalos.

Nadie, absolutamente nadie, debe tener por techo el cielo y por cama el suelo .Deberían cambiar las leyes, para que todas las personas tuviéramos, una vida digna en toda la extensión de la palabra.

Por eso, desde Cáritas Diocesanas de Cádiz y Ceuta y concretamente en Cádiz, desde el Centro de día "Luz y Sal" --que tan buena labor vienen realizando desde hace ya algunos años--, nos invitan a reflexionar sobre este día, y lo que hacemos cada uno de nosotros por ayudar  y cambiar esta sociedad en la que vivimos, y no seguir mirando hacia el otro lado, porque no nos duele, no nos ha tocado a nosotros y lo vemos lejano y como si no fuera con nosotros o como si nunca nos fuera a afectar.

Es momento de reflexionar y reaccionar ayudando a cambiar el mundo, ayudando a que los demás tengan como mínimo lo mismo que nosotros , y que menos, que una casa , un hogar.

Hay que hacer visible una realidad invisible y denunciar públicamente esta situación que vemos y sufrimos, algunos más que otros, cada día en la calle.


publicidad