Cosas de Cádiz
Manolo Sánchez

El acueducto romano que transportaba el agua de Tempul hasta Gades

A lo largo de la provincia todavía quedan restos de lo que fue toda una obra de ingeniería de la Antigua Roma que sorteaban kilómetros por toda la provincia hasta llegar a la ciudad a Castellum Aquae que eran los depósitos de agua que estaban situados en las Puertas de Tierra, en la zona del antiguo matadero y la Cárcel Real
Manuel Sánchez
2/06/2017
Cádiz

Del monumental recorrido que hacía el acueducto romano de Gades quedan algunos rastros. Se pueden observar a lo largo de la provincia porque se concibió de tal manera que sortease valles, pendientes y desniveles con tan nivel de profesionalidad que aún perduran hoy día. Ni que decir tiene que en tiempos de Qadis, los árabes se asombraban de la magnitud y el desconocimiento que poseían de la civilización que construyó esas obras.

Desde el manantial del Tempúl partía esa agua que llegaba hasta Cádiz para ser depositada en el Castellum Aquae. Eran los depósitos de agua que estaban situados en las Puertas de Tierra, en la zona del antiguo matadero y la Cárcel Real.

En la Qadis árabe se conservaron intactos estas albercas o aceriches, como así los llamaban, y de las que el geógrafo Al Zuhri (finales de la década de 1130-entre 1154 y 1161) nos recordaba como estaban recubiertas por piedras preciosas de colores. Se refería a los increíbles mosaicos que los romanos tenían por costumbre utilizar para decorar cualquier estancia, ya que perduraban mucho más que la pintura.

Estas grandes albercas servirían más adelante, ya secas por la inactividad del acueducto, para albergar las reses que mas tarde se sacrificarían en el matadero y para, según los historiadores del toreo, iniciar los primeros compases de lo que sería el toreo a pié.

 

publicidad