Cosas de Cádiz
Manolo Sánchez

El autor gaditano que se codeó en las fiestas con la alta sociedad de la Roma Imperial

Canio Rufo era un hombre jovial , simpático y chistoso con un humor muy agudo y dado al trato con las damas, por lo que incluso tuvo que ser, en alguna ocasión, reprendido por Tito Livio
Manolo Sánchez
16/11/2018
Cádiz

Hay un gaditano poco conocido en nuestra época, que vivió en la Roma imperial y gozó de cierta notoriedad, que fue Canio Rufo. Lo conocemos por las referencias que de él hicieron Juvenal, Marcial y Tito Livio.

De éste poeta gaditano no se ha conservado ninguna obra, solo tenemos comentarios de otros autores. Era amante de codearse con la jet romana. Como buen arribista, le gustaban los saraos, los banquetes y fiestas en los que escribía panegíricos, epigramas y elegías elogiando a la alta alcurnia. Era un hombre jovial , simpático y chistoso con un humor muy agudo y dado al trato con las damas, por lo que incluso tuvo que ser en alguna ocasión reprendido por Tito Livio. Marcial comentó sobre él que “ se reía de todo” y que Gades se podía vanagloriar de tener un hijo con semejante talento poético.

Este señor tuvo calle en Cádiz, cerca de la plaza de Candelaria. Además, estuvo casado con una poetisa griega, formada filosóficamente en el estoicismo, cuyo nombre era Teófila. Incluso algún autor le atribuyó el Satyricon de Petronio

Según Marcial, era así:

Esta es, Canio, la esposa prometida, / Teófila noble, sabia, elocuente: / la escuela estoica, ha puesto preeminente / votara que debía ser admitida: / mujeril o vulgar no creo su juicio, / del de Partemi poco difería; / al coro de las Musas conocía / de que dio tantas veces claro indicio. / La misma Safo alaba sus canciones, / y Platón por discípula la diera / en su escuela lugar cual mereciera / Al gran conjunto de sus perfecciones. / A Safo superior fue en la doctrina, / esta más casta que ella: en fín apenas / la renombrada y docta Atenas / vio tan ilustre e ínclita heroína.

 

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