Cosas de Cádiz
Manolo Sánchez

El independentista escocés "natural" de Cádiz

Robert Bontine Cunninghame Graham, fundador del Scottish National Party (SNP), el partido que impulsó la consulta en el Reino Unido sobre la independencia de Escocia, vivió toda una vida de éxoticas aventuras sin olvidar nunca sus raíces gaditanas
Manuel Sánchez
17/11/2017
Cádiz

No hablaríamos de don Roberto como gaditano ilustre si no fuese porque él mismo reconoció públicamente con su afecto a esta tierra, sus visitas y su acento la querencia y su sentir andaluz y gaditano.

La vida de don Roberto es una ficción real, una ilusión de carne y hueso. En una época en la que aún quedaba mundo por descubrir, sensaciones que no emulaba Internet… don Roberto fue el vivo ejemplo de cómo hay que vivir una vida aprovechada.

Su vinculación con nuestra tierra proviene de la mañana de 1816 en que su abuelo Charles Elphinstone Fleeming salpicó de barro con su caballo el magnífico traje que Catalina Paulina Alessandro lucía en las calles de Cádiz. El flechazo fue inmediato y de sus cinco hijos fue la menor quien dio a luz a Robert Bontine Cunninghame Graham ya en Londres.

Hubiera sido un aristócrata más si no hubiera hecho de su vida lo que hizo. Aprendió castellano de su madre y nunca olvidó sus raíces visitando en Cádiz a su abuela y primos y hablando un andaluz “muy nuestro”.

Estudiante de Harrow, decide marchar a Argentina para huir de el servicio militar y allí se hace gaucho. Conoce a la que será su compañera Carrie Horsfall que le acompaña por Texas donde traban amistad con Buffalo Bill y salen airosos de varios combates contra los apaches. Descienden por Latinoamerica siendo sus visitas la inspiración de su libro Una Arcadia desaparecida que tiempo después compondría el grueso de la película La Misión.

Pero sus mayores logros para la posteridad los logró como político. Encarcelado por defender la independencia de Irlanda, se afilia al partido liberal y consigue su escaño en la Cámara de los Comúnes siendo el primer diputado en el Reino Unido en declararse como socialista. Pero no siendo los liberales de su agrado, rebota fundando el Partido Laborista Escocés, el embrión del actual Partido Laborista Británico. Su obra cumbre fue la fundación del Scottish National Party (SNP), el partido que impulsó la consulta en el Reino Unido sobre la independencia de Escocia. Aún se cuenta que fueron sus viajes a Cádiz y su relación con su abuela la que enraizó el sentimiento socialista en don Roberto.

Más tarde, su pasión por la escritura lo lleva a firmar más de 30 libros amparado por autores de la talla de Oscar Wilde, HG Wells, Ezra Pound … y constribuyó con sus andanzas a la obra de teatro de George Bernard Shaw La conversión del Capitán Brassbound. En España se paseó de la mano de Azorín, Baroja y Pérez de Ayala.

Pero ahí no queda su vida. También fue minero en el Bierzo tras leer a Plinio el Viejo y creer que aún quedaba una mina de oro sin explotar, viajó a Marruecos para visitar Tarudant, la ciudad perdida del atlas prohibida a los infieles. Se vistió de jeque y fue descubierto y apresado.

Murió en Argentina y fue enterrado en el islote de Inchmahome, donde también reposa su mujer. Una vida merece la pena si es vivida con plenitud y sin miedo. Justamente lo que hizo don Roberto.

 

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