Cosas de Cádiz
Manolo Sánchez

El pequeño vecino revolucionario de Manuel de Falla en Argentina

El universal compositor gaditano compartió vencindad en sus últimos años de vida en la localidad de Altagracia con las de los pequeños hijos de un médico llamado Ernesto Guevara Lynch, padre del que sería uno de los iconos del siglo XX
Manolo Sánchez
31/05/2019
Cádiz

La localidad argentina de Alta Gracia regaló al mundo la curiosa coincidencia de que dos personajes relevantes para la historia de la humanidad vivieran a escasos metros. Pertenecientes a distintos campos, no dejaron de ser influencia para sus posteriores seguidores.

En primer lugar hablamos de un gaditano universal: Manuel de Falla.

El compositor gaditano era hombre de ideas conservadoras y católico practicante. Cuando estalla el levantamiento de 1936 le coge en Granada, donde la represión fue brutal. Valga para ejemplo García Lorca, del que era amigo íntimo. Aquel grado de represión no pudo soportarlo y decide exiliarse a Argentina, donde murió, haciéndose de su casa un museo.

El vecino era un médico argentino llamado Ernesto Guevara Lynch, padre del revolucionario e ideólogo argentino Ernesto “Ché” Guevara. Don Manuel llevaba siempre un diario escrito donde anotaba sus vivencias en Alta Gracia. Así recuerda el músico que se entretenía viendo cómo los hijos del médico se metían en su huerto para “pedirle emprestadas” unas pocas de naranjas sin decírselo a su dueño gaditano. Su casa también terminó siendo un museo.

Casualidades de la historia, dos personajes tan alejados y distintos compartiendo momentos vitales. Quién sabe qué hubiera pasado de haberle dado clases Don Manuel al Ché. O al revés. Si el Ché se hubiera ganado para la causa revolucionaria a un gaditano tan relevante que hubiera encandilado a las masas con su arte.

Una visión la que tuvo Juan Carlos Aragón al conciliar ambos mundos con su Chele Vara.


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