Cosas de Cádiz
Manolo Sánchez

Fernandito, el ultimo descendendiente de la estirpe de los emperadores Incas en Cádiz

El hijo del legendario caudillo Tupac Amarú II que intentó la gran rebelión contra la corona española en Perú, finalizó con el ajusticiamento de toda la familia y con el pequeño desterrado hasta la península en donde recalaría en el castillo de Santa Catalina, antes de ser transferido a Madrid donde moriría de ''melancolía hipocondríaca"
Manuel Sánchez
20/05/2016
Cádiz

Pasado el tiempo, ese título también se otorgó a los jefes de la resistencia a la conquista del Perú, como Manco Inca o Tupac Amaru I.

Perú siempre fue una tierra de rebelión y resistencia. En una de las últimas rebeliones, la de 1780, protagonizada por Tupac Amaru II, la Corona española decidió ponerle fin al asunto y retiene, encarcela y ejecuta a los miembros de su familia.

Pero dejaron vivo al más pequeño, Fernando. Tuvo que presenciar todo el espectáculo de ver a su familia caer bajo el yugo español, aunque para él tenían reservado otro cometido.

Fue desterrado en África, pero el navío zozobró y llegó hasta Cádiz, donde fue encarcelado en la prisión de Santa Catalina. Se intentó hacer de él un ''español reformado'' con la idea de volverlo a mandar a Perú y dominar el territorio con ayuda de su nombre y su linaje. Un tiempo después de su paso por Cádiz es trasladado a Madrid para que prosiga sus estudios, pero no soporta las condiciones ni la vida que le ofrecieron, muriendo en 1798 de lo que los médicos diagnosticaron ''melancolía hipocondríaca''. Y con él murió la dinastía de los Incas.

No existe ningún recuerdo, placa o indicio que nos refresque la memoria de su paso y presencia en la ciudad. Quizá porque no tengamos idea de la importancia que tuvo y tiene para el Perú.


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