Gente de Cádiz
Manoli Lemos

Guillermo Márquez Puyana, un artista de Cádiz

Está exponiendo en este momento su pintura, en la cafetería “Unicornio”, y el próximo domingo 29 de marzo inaugura otra exposición en la cafeteria “Nuba” en primera línea de playa en la Barrosa en Chiclana. Conociéndole a él, quizás comprendamos mejor, lo que nos expresa en su gran obra
Manoli Lemos
28/03/2015
Cádiz

 Este artista gaditano, nació en Cádiz, el día de San Pedro y San Pablo (29 de junio) a finales de los años 50 (1958).

Tuvo una infancia muy feliz, arropada siempre por el cariño de su familia a la que adora. De niño era travieso y muy tímido (luego, con los años se fue curando... aunque la timidez no le acababa de abandonar del todo).

Es una persona, sumamente creativa, que siempre , por cualquier motivo o sin motivo incluso esta fantaseando... su mente nunca para, siempre está en ebullición.

¡En nuestras innumerables entrevistas, recuerdo que alguna vez, reflexionaba y pensaba, en cuántos dolores de cabeza y ataques de nervios les produjo a sus padres!

Su sentido por el arte, empezó, cuando aún no tenía uso de razón, lo sabe, porque su padre, (que se había percatado de su inquietud) le compró los primeros óleos, cartones entelados y la paleta de madera que todavía conserva con pintura reseca.

Entre maquetas de carrozas y pasos de Semana Santa, dibujos y pinturas, la curiosidad de ver el interior de los juguetes mecánicos y los juegos de exploradores, así, de esta manera llegó Guillermo Márquez a la adolescencia. En esta etapa de confusión, desorientación y caos lógicos de la edad, encontró sosiego en la guitarra y en los libros dedicados al Antiguo Egipto.

Pasó a formar parte de grupos de música y teatro. Empezaron sus estudios en la Escuela de Arte de Cádiz en la especialidad de Decoración (hoy interiorismo) y Grabado.

Pasado el servicio militar, trabajó como ayudante de restauración en el Museo de Cádiz,y tras una etapa en Madrid, fue contratado como interiorista en una tienda de decoración en San Fernando durante dos años.

Abrió su propia tienda en Cádiz donde le surgió la oportunidad de trabajar con el Ayuntamiento en el Carnaval, donde realizo todo un mundo de creación, fantasía y arte tanto en las carrozas del carnaval como en los diferentes disfraces que les acompañaba.

Tras quince años de arte efímero, artesanía para comercios, interiorismo, escaparatismo, y diseño de ropa para espectáculo, disfraces y moda, y dos años impartiendo clases con fondos europeos para la Fundación Municipal de la Mujer, decide, emprender una nueva etapa.

¡Segun nos comentaba, fueron los mejores años de su vida profesional! Desde hace varios años,Guillermo ha vuelto a sus comienzos: la pintura. En esta etapa de su vida, volcada desde que nació al arte, se encuentra más maduro, sereno y sin pretensiones de fama y fortuna.

Según nos cuenta, lo más importante en su vida, han sido su familia y sus amigos... y de todos ellos, sus padres.De estos últimos recuerda con alegría y nostalgia: A su padre (El gran locutor Enrique Márquez) oyéndolo por la radio en esos programas que se hacían cara al público con los concursos de cantantes y cultura general patrocinados por alguna marca comercial de la época. Aún ve en su memoria con nostalgia, esos estudios con cristales grandes, desde donde se veían por un lado el control técnico y por otro el escenario y patio de butacas de Radio Juventud, donde él , desde niño conoció a grandes artistas. No puede olvidar sus programas y comentarios en televisión.Las retransmisiones y presentaciones en el Falla durante el concurso del carnaval. Siempre fue un padre comprensivo, generoso, solidario, avanzado para su época y con todo su cariño le apoyó en su carrera y animó a que siguiera trabajando como artista.

Su madre, a pesar de criar seis hijos nunca perdió la jovialidad. Dulce y cariñosa, muy generosa.Persona inquieta y vitalista. Fue para su padre el mejor apoyo. ¡Los eternos novios!...Así les llamaban sus amigos. Estuvo con ellos hasta el final de sus días.

Después de superar una larga y dolorosa crisis producida por la ausencia de mis padres, este gaditano ha vuelto a ser, la persona que era, con los valores humanos que ellos le inculcaron, se considero alegre, bromista, respetuoso, generoso, cariñoso y fiel a sus amigos a los que debe gratitud por su fidelidad, apoyo y gran ayuda.

Es un hombre, de tener muchos conocidos pero pocos amigos aunque los suficientes y de calidad. Bastante casero (su casa, su reino) vive en el campo, tiene tres perros a cuál más bueno. Amigo de dar fiestas y reuniones en casa con amigos y conocidos de los cuales muchos son compañeros artistas y es cuando aprovecha para hacer alguna parodia (porque( como no podia ser de otra manera) , le encanta el mundo del espectáculo).

Le gusta viajar, el cine, una de sus películas favoritas es “Mon oncle” de Jacques Tati, el teatro y por supuesto el Arte.

La pintura gótica y gran parte del vanguardismo son las preferencias de este gran artista gaditano.

En la música: la clásica, alguna alternativa, de autor y el fado portugués.

Cocina todos los días. ¡Algo que le parece muy importante!

A sus hermanos los considera amigos pero de entre todos su hermana Margarita,con la que tan solo se lleva un año de diferencia, que fue compañera de juegos y maquinaciones en la infancia. ¡Siempre juntos!.

Y por supuesto su hermana Inma, (la gran cantante gaditana , con voz de terciopelo Inma Márquez) más joven que él, y a la que acompañaba con su guitarra en los comienzos de su carrera musical y que dejo de hacer por pánico escénico.

Como es tremendamente despistado, sólo, nos comentaba en “Gente de Cádiz“ que le queda por expresar su agradecimiento a todas esas personas que le han ayudado y con su cariño han hecho de este gran artista y sobre todo, gran persona, el ser maduro y feliz que es ahora.

 

 

 

 


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