Cosas de Cádiz
Manolo Sánchez

"La educación canina"

Manuel Sánchez
2/08/2014
Cádiz

Se pregunta uno eso de qué es más difícil, enseñar o aprender. Es cierto. Visto el panorama, la cosa está muy complicada de determinar. Porque sólo hay que pasearse cinco minutos por cualquier calle para comprobar el deterioro de las pautas de comportamiento y educación del personal en general. La relajación a la hora de entender los límites de uno y los de los demás es tanta, que es cotidiano encontrar casos en los que la vergüenza ajena duele.

Quizá es por eso, quizá porque en el norte se tiene, aparentemente, más respeto al género humano y al entorno, quizá porque el sur tiene lo que no tiene el norte, Willy Nijsen (Holanda, 1960) dejó su Holanda natal para venir a Andalucía. Y aparcó en Cádiz trayéndose su única pasión: los perros.

“¡Es que mi perro se mea! ¡No me hace caso! ¡Este perro no ha aprendido nada! Este perro no ha aprendido nada… No cabe en cabeza alguna, que el problema no está en el perro. Nadie acepta que uno puede “maleducar” sino se conocen las pautas. Un amo no educado no puede educar a su perro. Es por lo que Willy se dedica a educar a humanos. Humanos que necesitan educar a sus perros.

El ser humano está habituado a prohibir. Parece que va en la genética, aunque creo que tiene que ver más con ciertas ideas preconcebidas desde muy antiguo. Y por regla general, inculcamos esa manera de entender la vida en los animales. Prohibiendo. Un verbo que ellos no conjugan. Willy atiende a sus alumnos humanos con la idea de sustituir la prohibición de lo que no quieres que haga por la de fomentar otros hábitos que si quieres que haga. Si el perro aprende a sentarse y a estar quieto, dejará de subirse encima de la gente. La cosa no está en que el perro te entienda, sino en entender tú al perro.

Qué fácil es. Solucionar los problemas de aprendizaje solucionando los problemas de enseñanza, para solucionar los problemas de educación que solucionan los problemas de convivencia. Pero ya no se si estoy hablando de los perros, los humanos o los dos…. Lo que si tengo claro es que la educación es la llave. La madre del cordero. Y no olvidar que es más productivo educar que adiestrar. Y esta vez sí que hablo de los humanos.  

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