Cosas de Cádiz
Manolo Sánchez

La urna de una cofradía gaditana, donada por una reina de España

120.000 reales de vellón de su majestad Isabel II posibilitaron que la cofradía del Santo Entierro luzca hoy en día uno de los ornamentos en plata más preciados de la Semana Santa gaditana
Manolo Sánchez
17/06/2016
Cádiz

La Semana Santa en nuestra ciudad es uno de los fenómenos culturales y sociales que la adornan. Sin tener que envidiar nada al resto, sus inicios se remontan a principios del Siglo XVII. Tras el ataque anglo-holandés de 1596, en el que se enfrentaron no sólo dos potencias económicas y militares si no también religiosas, la ciudad responde con la fundación de varias cofradías, entre ellas la del Santo Entierro. El escarnio religioso que los protestantes realizaron en la ciudad y la consiguiente “ayuda divina” que nos otorgara la Patrona, ayudó en una España inmersa en plena Contrarreforma a aplaudir y aumentar el número de procesiones, cofradías y devociones religiosas.

La cofradía del Santo Entierro se supone que se funda a finales del siglo XVI, ya que la primera noticia que tenemos de ella es en 1601. Este Cristo yacente, muy común en la Semana Santa andaluza, tiene en Cádiz mucho arraigo. Hay testimonios que nos cuentan que dicha figura se velaba en la plaza de San Juan de Dios como si de un cadáver reciente se tratase. Se velaba con toda la parafernalia correspondiente. Las señoras iban con sus sillas, llorando, con la cabeza tapada….

Una vez la cofradía tiene mas peso en la ciudad, se intenta formar una cofradía de mayor magnitud. Así, es la propia Reina Isabel II la que dona su urna, además de pagar la Cruz que la corona, íntegramente hecha de joyería. De hecho, la Reina llegó a donar 120.000 reales de vellón para que todo el conjunto estuviese realizado en plata.

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