Cosas de Cádiz
Manolo Sánchez

Los navegantes

Cádiz siempre ha sido adscrita como ciudad fenicia desde sus inicios dada la importancia que estos tuvieron para su desarrollo y para el comercio, fijando su fecha fundacional, aún por contrastar. Sin embargo, olvidamos un pueblo que también imprimió en Cádiz su sello y del que hoy hablaremos, los cartagineses
Manuel Sánchez
25/12/2014
Cádiz

Cádiz, en un extremo del continente europeo, siempre fue un punto de partida para la exploración y conquista de nuevas tierras. Hoy nos vamos a referir a los viajes de dos grandes almirantes cartagineses: Hannón y Himilcón

Los cartagineses vinieron también a España siguiendo la estela de los fenicios y sobre todo, para combatir las tierras a los romanos, enemigo principal de la época. Vienen a Cádiz como una zona importante que les sirve para conquistar la Península Ibérica.  Una vez en Cádiz aprovechan sus marinos para realizar nuevas aventuras. Se cuenta que incluso en el mar rojo se han encontrado restos de “caballitos”, que eran aquellos barcos en cuya proa llevaba un caballo, signo distintivo de que eran gaditanos. A lo largo de toda la costa de África se han encontrado estos “caballitos”, señal de los viajes de los barcos gaditanos.

Hannón y Himilcón llegan hasta el golfo de Guinea por el sur y por el norte hasta el mar escandinavo. Precisamente de Hannón se ha recogido un relato de “hombres muy peludos que hablaban gritando y que se enfrentaban a los cartagineses”. Estaban hablando de los gorilas. También se ha podido seguir su rastro porque en el Templo de Baal  depositaron las tablillas con los registros de sus viajes, lo que se conoce como “El pergamino de Heidelberg”. Y esas tablillas sirvieron para reconstruir las rutas que hicieron los marinos cartagineses.

Son los pocos detalles de la literatura púnica que han llegado a nuestros días. Y es de resaltar la importancia que tuvo Cádiz como punto de partida y por sus diestros marinos. 


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