Cosas de Cádiz
Manolo Sánchez

Paso, escena de sufrimiento

Las marchas procesionales son marchas fúnebres. Normalmente es lo que se le tocaba a los pasos, bajo la corriente romántica. El director de la banda Guardia real, José Gabaldá, dedica una marcha fúnebre a una procesión. Esto baja a Andalucía y se hace el boom
OCádizDigital
14/04/2017
Cádiz

La reconquista que afrontaron todos los reinos de la Península Ibérica contra el invasor árabe fue una ardua tarea que llevo varios siglos terminarla. Y lo único que tenían en común esos reinos, a parte de un enemigo despiadado, era la religión. El cristianismo fue el gran nexo de unión para combatir y vencer al moro. Una vez acabada la reconquista seguía siendo el único nexo que aunaba todos los reinos, por más que Fernando e Isabel sellaran la unión con su matrimonio.

Felipe II fue consciente de ello y entendió que no sólo nos uniría como nación, si no que además nos dotaría de una identidad frente al resto de Europa. La contrarreforma supuso un cierre a cualquier tipo de pensamiento ideológico o religioso externo y una apuesta cerrada por esta identidad.

Y es ahí donde empiezan a florecer las cofradías, las procesiones y los pasos.

Etimológicamente, la palabra “paso” proviene del passus latino, o escena de sufrimiento. Se representaban escenas de pasión, mientras los hermanos de luz y los de sangre penitenciaban al olor del incienso. El barroco hizo el resto. La mezcla de olores, visiones extáticas y religión se convirtió en un magnifico arma de devoción con un marketing y un poder de seducción irrefrenables para la época.

Pero faltaba un sentido, el oído. Del barroco al romanticismo ya sabemos que sólo hay un paso y fue en este segundo movimiento, a mediados del siglo XIX, cuando las marchas comienzan a tomar auge. Normalmente eran marchas fúnebres de Beethoven, Chopin,Wagner… las que fueron adaptadas y acompañaban a los pasos. Pero fue el director de la banda de la Guardia Real de Madrid, José Gabaldá, el primero que le dedica una marcha fúnebre a una procesión. Una vez esto ocurrió y bajó a Andalucía llegó el boom… Después Rafael Cebreros hará lo propio en Sevilla y en Cádiz Eduardo López Juarranz que compone la marcha funebre “Piedad” en honor a la corporación del mismo nombre y que todavía podemos escuchar por nuestras calles. 

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