Cruz de Guía
Guillermo Riol

A buen entendedor...

Sevilla ha acogido hace unos días una reunión de Presidentes de Consejos de Hermandades de las distintas capitales andaluzas, más el de Jerez, donde se ha analizado la situación actual del mundo de nuestras Hermandades y Cofradías
Guillermo Riol
22/10/2014
Semana Santa

En el encuentro se puso de relieve, el impacto económico que las hermandades tienen en nuestra comunidad en lo que a generación de empleo y creación de riqueza se refiere, y los datos no pueden ser más demoledores. 600 millones de euros de forma directa más los miles de puestos de trabajo que de forma directa o indirecta, se generan a través de tallistas, orfebres, bordadores, cererías, o doradores.

Pero lo peor y lo que más sorprende, es la escasa o nula importancia que se le presta a nuestra Semana Santa por parte de los distintos sectores de nuestra sociedad (léase privado o público). Si tenemos en cuenta la cantidad de recursos económicos que se generan para sectores como la hostelería y el turismo y lo poco que éstos aportan a las hermandades, la balanza presenta un notable desnivel que en poco o nada favorecen a quien propicia y genera dichos recursos.

Todo ello sin contar con las ayudas públicas de las que tan solo los Ayuntamientos o Diputaciones, aportan algo a las depauperadas cuentas de las cofradías. Y si entramos en la conservación del patrimonio monumental de iglesias o templos donde radican hermandades, apaga y vámonos. Pese a tener la Junta de Andalucía las competencias en materia de cultura para la conservación de los mismos, son las propias Cofradías y los Ayuntamientos los que salen al frente a la hora de sufragar unas costosas obras que, eso sí, tienen que ser autorizadas por la Consejería de turno.

En Cádiz tenemos los ejemplos de la Iglesia de La Palma, Convento de San Francisco, la Capilla del Beato Diego o la Capilla de la V.O.T. de Servitas, cuyas obras de mejora o restauración han corrido a cargo de las arcas municipales.

Si a todo ello añadimos que los ingresos de las Hermandades y Cofradías provienen en su mayoría de las ayudas municipales o la explotación de sillas durante la Semana Santa y que de ahí se aporta un alto porcentaje a obras de caridad y asistencia social, está claro que nuestra Semana Santa es utilizada como reclamo turístico que genera muchos recursos y que tan solo una ínfima parte repercute en su propio sostenimiento.

Eso sí; todos presumen de que su Semana Santa tiene los mejores pasos o los más bellos bordados. Nadie se pregunta, ¿cómo lo hacen?


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