Cruz de Guía
Guillermo Riol

Entornando la puerta

Cierta inquietud se palpa estos últimos días, tras conocerse el documento recientemente aprobado por los Obispos del Sur, referente al uso extralitúrgico que de los templos se viene haciendo
Guillermo Riol
19/11/2014
Semana Santa

Si bien la norma no es nueva, ya que fue aprobada hace algunos años, los prelados andaluces han considerado oportuno poner de relieve la misma ante la creciente demanda por parte de distintos colectivos que organizan en los templos actos de diversa índole.

Hay que apresurarse a decir que en algún caso aislado, los templos han sido escenario donde se han llevado a cabo actos no demasiado acorde con el lugar sagrado que es. Pero también es cierto, que la gran mayoría de eventos que en los templos tienen lugar, tienen una relación directa con el lugar de culto.

Lo costoso del mantenimiento de los templos que a duras penas salen adelante con el esfuerzo de los responsables de los mismos, han hecho, por ejemplo, que en muchos se hayan suprimido algún concierto de marchas ya que el resonar de los instrumentos afectaban negativamente al sistema de iluminación.

En otros casos, la masiva afluencia de público a determinado acto, ha causado algún desperfecto en las dependencias del templo o no se ha observado un comportamiento nada acorde con el lugar. Como digo, son casos muy aislados que para nada representa un hecho general.

Sin embargo se echa en falta en la norma, decir que son los cofrades cuyas Hermandades radican en determinada iglesia, los que sufragan con sus escasos recursos obras de mantenimiento tales como pintura, carpintería y otras obras menores.

En los últimos años, han proliferado la celebración de actos como presentación de carteles, publicaciones, pregones, conferencias o conciertos que han acogido las iglesias ya que los convocantes de los mismos, son cofradías radicadas en las mismas, hecho este que parece no gustar demasiado a los responsables de nuestra Diócesis.

Generalizar es injusto. No todos omiten el respeto debido a un lugar sagrado y de culto como es un templo, pero la pregunta surge; ¿que va a ocurrir en la ya inminente Cuaresma?. Queda a criterio de cada párroco autorizar o no la celebración de determinado acto como los anteriormente citados y se plantea la duda de si algunos serán más rigurosos que otros a la hora de aplicar las normas.

Si las puertas de la casa del Señor siempre han estado abiertas, a partir de ahora, al parecer, solo estarán entornadas.

 


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