El 38% de los españoles reconoce que deja para el último minuto sus compras de Navidad, según el estudio comisionado por PayPal y elaborado por la consultora independiente Reputation Leaders sobre la actitud de los españoles en torno a la Navidad y sus hábitos de consumo.

   En concreto, uno de cada tres consumidores españoles espera hasta diciembre para empezar a pensar en los regalos navideños. Las compras de última hora generan estrés en el 32% de los españoles, de hecho, una cuarta parte de la población asegura que "la compra de los regalos le quita el sueño", si bien más de la mitad confiesa que le encanta regalar a los demás.

   Sin embargo, el comprador español se considera a sí mismo práctico (30%) y generoso (15%) en la elección de sus regalos de Navidad. A la hora de fijar un presupuesto para Navidad, el 40% confiesa que todavía no tiene claro qué cantidad gastará durante estas fiestas.

Tal es la obsesión que un 74,4 por ciento de la muestra encuestada ha afirmado que nunca apaga el móvil. En este sentido, Tuenti Móvil ha preguntado a los viandantes en su programa a pie de calle Tuenti Móvil TV si recuerdan cuándo apagaron su móvil por última vez y, para sorpresa de muchos, casi nadie recuerda la fecha exacta. Estos resultados son una evidencia de la integración de los smartphones y dispositivos móviles en nuestra vida cotidiana.

   Otro dato interesante que arroja esta encuesta es el que desvela que en la actualidad tan sólo hay un 6.6 por ciento de personas que  no silencian su teléfono; mientras que un 94.4 por ciento si que lo hace sobre todo en el trabajo o en clase (74%). Sin embargo, un 19.3 por ciento lo hace siempre.

   En eventos o espectáculos, el 72.2 por ciento de las personas lo suele poner en silencio y un 19 por ciento directamente lo apaga. Sólo hay un 8,8 por ciento le baja el volumen pero lo sigue manteniendo con silencio.

Philae

El módulo Philae sigue activo sobre la superficie del cometa 67/P Churyumov-Gerasimenko, después de un aterrizaje muy complejo y de haber mandado los primeros datos, entre ellos imágenes.

En la maniobra de aterrizaje, dos arpones con los que Philae tenía que engancharse a la superficie del cometa no se desplegaron y un sistema para estampar el módulo sobre el cometa tampoco funcionó, según informaciones de Twitter.

Por ello fue necesario corregir la maniobra hasta lograr el aterrizaje correcto.

La sonda madre Rosetta lanzó ayer el módulo Philae sobre el cometa, cuando se encontraba todavía a una distancia de 22 kilómetros.

El pequeño laboratorio, del tamaño de un frigorífico y 98 kilogramos de peso, aterrizó siete horas después sobre el cometa para estudiar su composición porque los cometas son los cuerpos celestes más antiguos del Universo y se considera que pudieron haber traído el agua y la vida a la Tierra en el momento de la gran explosión.

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